ENISA opiniones: experiencias reales de startups que lo han solicitado (2026)
ENISA es, probablemente, la fuente de financiación pública más conocida del ecosistema startup español.
Más de 9.500 préstamos concedidos, más de 8.300 empresas financiadas.
Cualquier founder que haya pasado por una aceleradora, un evento de emprendimiento o una conversación con otros emprendedores ha oído hablar de ENISA.
Pero entre lo que se dice de ENISA en charlas y eventos, y lo que ocurre cuando realmente pasas por el proceso, hay una distancia considerable.
Después de gestionar más de 400 procesos de financiación con ENISA y haber visto aprobaciones, denegaciones, formalizaciones que se eternizan y desembolsos que llegan justo a tiempo, tengo una opinión bastante formada. Y no es ni todo positivo ni todo negativo.
Lo que sigue es una opinión profesional honesta sobre ENISA, con experiencias reales (anonimizadas) de startups que han pasado por el proceso.
Si estás valorando si solicitar o no, esto te va a ahorrar tiempo y sorpresas.
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Si no sabes por dónde empezar o si ENISA es tu instrumento.
Lo bueno de ENISA: por qué sigue siendo la referencia
Sin avales ni garantías personales
Es la ventaja que todo el mundo conoce, y con razón. ENISA no te pide avales personales ni garantías sobre tu patrimonio. La deuda responde exclusivamente al patrimonio de la empresa. Esto es radicalmente diferente a un préstamo bancario, donde normalmente te piden que pongas tu casa o tu firma personal como respaldo.
Para un founder en fase early-stage, esto significa que puedes acceder a financiación sin poner en riesgo tu patrimonio personal. Si el proyecto no funciona, la deuda muere con la empresa (a través de un concurso de acreedores, que tiene sus propios costes, pero eso es otro tema).
No diluyes equity
ENISA es un préstamo participativo, no una entrada en capital. No cedes participaciones, no introduces un nuevo socio, no pierdes control sobre la empresa. Comparado con una ronda de inversión, donde cedes entre un 10% y un 30% de la empresa dependiendo de la fase, ENISA te permite financiar crecimiento sin diluir tu posición.
Esto es especialmente valioso en fases tempranas, cuando tu valoración es baja y ceder equity sale carísimo a largo plazo.
Efecto apalancamiento sobre la inversión privada
ENISA funciona como coinversor. Si levantas 100.000€ en una ronda, puedes conseguir hasta 100.000€ adicionales de ENISA (en la práctica suele igualar el importe de fondos propios, no duplicarlo). Esto significa que con el esfuerzo de una ronda, consigues el doble de capital.
Además, tener ENISA aprobado genera un efecto señal positivo ante inversores privados: si una entidad pública ha evaluado tu proyecto y ha decidido financiarlo, eso valida tu modelo de negocio ante otros stakeholders.
Condiciones financieras razonables
La carencia de hasta 7 años y el vencimiento de hasta 9 años te dan un margen de maniobra enorme. Durante el periodo de carencia solo pagas intereses (primer tramo fijo vinculado al Euribor más un diferencial), no amortizas capital.
El segundo tramo de interés es variable y depende de los beneficios de la empresa: si no generas beneficios, no pagas variable.
Comparado con un préstamo bancario (cuotas desde el mes uno, tipo fijo o variable sin vinculación a resultados), las condiciones de ENISA son objetivamente mejores para una startup en fase de crecimiento.
Aprende más sobre los intereses de ENISA en este artículo
Compatible con otras ayudas
Puedes combinar ENISA con CDTI, deducciones fiscales por I+D+i, ayudas autonómicas y prácticamente cualquier otro instrumento público. No es excluyente. Lo único que no puedes hacer es financiar el mismo gasto con dos fuentes diferentes (doble financiación).
Si quieres conocer más sobre ENISA, aquí te dejo la guía
Lo malo de ENISA: lo que rara vez te cuentan en los eventos
La exigencia de fondos propios es real y condicionante
Para conseguir ENISA necesitas demostrar fondos propios equivalentes al importe que solicitas. En la práctica, esto significa que antes de pedir ENISA tienes que haber levantado una ronda de inversión o haber hecho una ampliación de capital significativa.
Esto genera una paradoja que frustra a muchos founders: "necesito ENISA para no diluirme, pero para conseguir ENISA primero tengo que diluirme levantando una ronda". Es una simplificación, porque hay formas de estructurar los fondos propios (capitalización de préstamos de socios, reservas acumuladas, prima de emisión), pero la realidad es que si no tienes capital, ENISA no te lo va a solucionar.
He visto muchas startups que llegan con la expectativa de que ENISA es "dinero gratis" y se chocan con esta realidad. No es dinero gratis. Es un apalancamiento de la inversión que ya has hecho.
Los tiempos son largos
El proceso completo, desde que empiezas a preparar la solicitud hasta que el dinero llega a tu cuenta, dura entre 2 meses a 4 meses, ahora que está el fondo FEPYME activo.
Si necesitas financiación urgente, ENISA no es tu solución.
He escrito un artículo detallado sobre los plazos reales con los tiempos de cada fase.
La formalización post-aprobación es la fase que más sorprende: te aprueban el préstamo y piensas que ya está, pero aún quedan semanas de trámites, documentación jurídica y firma notarial.
La burocracia existe
El proceso de solicitud requiere una documentación considerable: memoria del proyecto, proyecciones financieras detalladas, escrituras, certificados, cuentas depositadas, plan de inversión, análisis de mercado, estructura del equipo.
Para una startup de 3 personas que está intentando vender y crecer, dedicar semanas a preparar un expediente es un coste de oportunidad real.
Y durante el análisis, las idas y vueltas con el analista (peticiones de información adicional, aclaraciones, documentación complementaria) pueden consumir más tiempo del que anticipabas.
El segundo tramo de interés puede ser relevante
Este detalle pasa desapercibido cuando firmas, pero importa después. El segundo tramo de interés de ENISA está vinculado a la rentabilidad de la empresa. Si generas beneficios, pagas un porcentaje adicional (hasta un 6-6,5% sobre resultados, dependiendo de la línea).
Para una startup que crece rápido y empieza a ser rentable, esto puede suponer un coste financiero significativo. No es un deal-breaker, pero hay que tenerlo en cuenta en las proyecciones.
La comisión de vencimiento anticipado por cambio de control
Si vendes la mayoría de la empresa o cambias el control accionarial, ENISA tiene la opción de declarar el vencimiento anticipado del préstamo. Y la penalización equivale a lo que habrías pagado en segundo tramo de interés al tipo máximo durante toda la vida restante del préstamo.
En la práctica, esto significa que si haces un exit o entra un inversor mayoritario, tienes que devolver el préstamo y pagar una penalización que puede ser considerable. Es un aspecto que muy pocos founders tienen en cuenta cuando solicitan, y que puede generar sorpresas desagradables en una operación de M&A o en una ronda grande.
Lo que nadie te cuenta: insights de 400+ procesos
El rating tiene un sesgo financiero fuerte
ENISA evalúa tu proyecto con un sistema de rating que pondera múltiples variables. Pero en la práctica, las variables financieras pesan mucho. Un proyecto con una tecnología brillante pero proyecciones financieras mal hechas tiene menos probabilidades que un proyecto menos innovador pero con un plan financiero impecable.
Esto no significa que la innovación no importe. Significa que la forma en que presentas las finanzas puede ser más determinante que la calidad del producto.
El analista importa más de lo que crees
Cada solicitud se asigna a un analista. Y aunque ENISA tiene criterios estandarizados, la interpretación tiene un componente subjetivo.
He visto proyectos muy similares con resultados diferentes según el analista asignado. No es arbitrariedad: es que algunos analistas tienen más experiencia en ciertos sectores y entienden mejor determinados modelos de negocio.
No puedes elegir analista, pero sí puedes preparar una solicitud que sea clara para cualquiera. Si tu modelo de negocio necesita un párrafo de 500 palabras para entenderse, el riesgo de malinterpretación sube.
El importe que pides no siempre es el que te dan
Es habitual que ENISA apruebe un importe inferior al solicitado. Pides 200.000€ y te aprueban 150.000€ porque tus fondos propios ponderados no justifican más, o porque el analista considera que el plan de inversión no requiere tanto.
Esto no es un problema si lo anticipas.
Pero si has construido tu plan asumiendo que conseguías 200.000€ y te llegan 150.000€, tienes un gap que resolver.
La tasa de aprobación general es del 33%, pero eso no es toda la historia
Uno de cada tres solicitantes consigue el préstamo si va por su cuenta.
Ese dato asusta, pero tiene contexto: muchas de esas solicitudes no deberían haberse presentado nunca. Proyectos que no cumplen requisitos básicos, documentación incompleta, fondos propios claramente insuficientes.
Cuando la solicitud está bien preparada por alguien que conoce el proceso, el ratio sube al 85-94%. La diferencia no es marketing: es que una buena preparación filtra antes de presentar (si no tienes opciones, te lo decimos y no presentamos) y optimiza cada aspecto de la solicitud.
Experiencias reales de startups
"Nos cambió la partida, pero el proceso fue agotador"
Startup SaaS B2B, 180.000€ aprobados. El founder describe el proceso como "necesario pero agotador". La preparación de la memoria nos llevó un mes entero, con tres versiones del plan financiero hasta que quedó sólido. El análisis duró dos meses con varias rondas de preguntas. Pero el dinero, combinado con su ronda de 200.000€, les permitió contratar a tres personas clave y alcanzar product-market fit en seis meses.
Su consejo: "Empezad a prepararlo mucho antes de lo que creéis necesario. Y no escatiméis en el plan financiero."
"Nos denegaron la primera vez. La segunda, aprobado"
Startup healthtech, primera solicitud denegada por fondos propios insuficientes y plan financiero débil. Seis meses después, tras cerrar una ampliación de 120.000€ con un business angel y rehacer las proyecciones con datos reales de un piloto comercial, se re-solicitó.
Aprobado con 110.000€.
Su consejo: "La denegación fue la mejor lección. Nos obligó a ser más rigurosos con los números. Si te la deniegan, no te hundas: entiende por qué y corrige."
"ENISA fue clave para no diluirnos al 50%"
Startup de marketplace, Serie Seed. Estaban negociando una ronda de 400.000€ que les habría costado un 35% de dilución. Al conseguir 300.000€ de ENISA Crecimiento, pudieron reducir la ronda privada a 200.000€ y ceder solo un 18%.
Su consejo: "Si tienes la opción de combinar ronda con ENISA, hazlo siempre. Es la forma más inteligente de financiarte en early-stage."
"No era para nosotros y tardamos 4 meses en descubrirlo"
Startup de servicios inmobiliarios con un componente tech. Solicitaron ENISA y les inadmitieron por sector excluido. Presentaron alegaciones argumentando que eran proptech, no inmobiliaria. Fueron desestimadas. Cuatro meses perdidos.
Su consejo: "Si estás en la zona gris de sectores excluidos, consulta antes de presentar. Cuatro meses es mucho tiempo cuando tu startup necesita moverse rápido."
"Lo mejor no fue el dinero: fue la disciplina"
Startup edtech, 75.000€. La founder reconoce que preparar la solicitud de ENISA les obligó a estructurar el plan de negocio de una forma que nunca habrían hecho por iniciativa propia. "Las proyecciones que hicimos para ENISA se convirtieron en nuestro plan operativo real. El proceso de preparación valió tanto como el dinero."
¿Para quién merece la pena ENISA y para quién no?
Merece la pena si:
- Tienes (o vas a tener) fondos propios suficientes para apalancar la solicitud.
- Tu proyecto tiene un componente innovador claro y defendible.
- Puedes esperar entre 3 y 8 meses para el desembolso.
- Quieres financiarte sin ceder equity ni poner avales personales.
- Vas a combinar ENISA con una ronda de inversión para maximizar capital.
- Tienes la capacidad (interna o con apoyo externo) de preparar una solicitud sólida.
No merece la pena si:
- Necesitas el dinero en menos de 3 meses.
- No tienes fondos propios y no puedes conseguirlos a corto plazo.
- Tu proyecto no tiene innovación real (es un negocio tradicional o una réplica sin diferenciación).
- Operas en sector inmobiliario o financiero sin componente tecnológico claro.
- No puedes dedicar el tiempo necesario a la preparación sin descuidar el negocio.
- Tu empresa depende al 100% de conseguir ENISA para sobrevivir (eso es una señal de alarma, no solo para ENISA sino para la viabilidad del proyecto).
Mi opinión profesional, sin filtros
ENISA es un instrumento excelente cuando se usa correctamente.
Es la mejor opción de financiación no dilutiva para startups en España, con diferencia.
Las condiciones son objetivamente buenas: sin avales, carencia larga, interés vinculado a resultados, importes de hasta 1,5M€.
Pero no es para todo el mundo ni para cualquier momento. Los tiempos son largos, la burocracia es real, y la exigencia de fondos propios hace que no sea accesible para startups en fase muy temprana sin inversión previa.
El error más frecuente que veo es tratar ENISA como un plan A de supervivencia. ENISA funciona mejor como acelerador de un plan que ya funciona, no como salvavidas de uno que se está hundiendo. Si tu startup va bien y quieres escalar más rápido sin diluirte, ENISA es perfecto. Si tu startup se está quedando sin caja y necesitas un milagro, ENISA no te va a salvar y el tiempo del proceso puede hundirte.
Después de más de 400 procesos, con un ratio de aprobación del 89%, mi recomendación es clara: "si cumples los requisitos y tienes la paciencia para el proceso, solicítalo. Pero prepáralo bien o no lo presentes".
¿ENISA merece la pena para importes pequeños (25.000-50.000€)?
Sí, pero hay que valorar el coste-beneficio del tiempo invertido. Preparar una solicitud de 30.000€ requiere casi el mismo esfuerzo que una de 150.000€. Si el importe es muy bajo, asegúrate de que el tiempo de preparación compensa.
¿Puedo solicitar ENISA si aún no facturo?
Algunos te dirán que sí, otros te dirán que no. Nuestro comentario: La tracción comercial ayuda pero no es imprescindible, por ejemplo si estás en sectores de investigación o deeptech.
¿ENISA es una subvención a fondo perdido?
No. Es un préstamo participativo. Tienes que devolverlo. Con carencia generosa y condiciones flexibles, pero es deuda. Si tu empresa cierra, la deuda responde al patrimonio empresarial (no personal), pero sigue siendo una obligación de pago.
¿Qué pasa si pido ENISA y luego quiero hacer una ronda grande?
Si entra un inversor que toma el control mayoritario, ENISA puede declarar vencimiento anticipado con penalización. Negocia esto con tu inversor antes de cerrar. En rondas donde los founders mantienen el control, generalmente no hay problema.
¿Merece la pena pagar un consultor para ENISA?
Depende de tu capacidad interna. Si tienes un CFO o un perfil financiero fuerte en el equipo, puedes gestionarlo internamente. Si no, el coste de un consultor se justifica ampliamente por el aumento en probabilidad de aprobación (del 33% al 85-94%) y por el ahorro de tiempo en un proceso que ya de por sí es largo.
Si has llegado hasta aquí, probablemente estés decidiendo si ENISA tiene sentido para tu startup.
La respuesta depende de tu situación concreta: tus fondos propios, tu fase, tu sector, tu runway.
Podemos ayudarte a evaluarlo. Analizamos tu caso, te decimos con honestidad si tienes opciones reales, y si las tienes, te acompañamos en todo el proceso.
Sin coste inicial. Solo cobramos si conseguimos la financiación.






